Cientos de personas se han visto obligadas a pasar la noche a la intemperie en parques, bancos y gasolineras de la ciudad autónoma de Ceuta tras una jornada marcada por el caos y la falta de alojamientos provisionales. La situación crítica se agudizó con la llegada masiva de migrantes y la saturación de los recursos locales disponibles, dejando a decenas de familias y menores sin un techo bajo el cual resguardarse.
Las imágenes de ciudadanos y migrantes durmiendo en espacios públicos se multiplicaron durante la madrugada. Bancos de piedra, zonas ajardinadas de los parques urbanos y las inmediaciones de varias estaciones de servicio se convirtieron improvisadamente en zonas de descanso para quienes no lograron acceder a plazas en los centros de acogida de la ciudad.
Las autoridades locales y las organizaciones humanitarias han intentado contener la emergencia sobre el terreno, aunque el volumen de personas superó con creces la capacidad operativa de respuesta inmediata. Operarios de limpieza y efectivos de seguridad han monitorizado los puntos de mayor concentración en las vías públicas, mientras se evalúan nuevas medidas de emergencia habitacional para evitar que se repita una situación similar en las próximas horas.
Hasta el momento, la Delegación del Gobierno en Ceuta mantiene abierta la coordinación con los servicios sociales para habilitar espacios complementarios, a la espera de que se concrete un protocolo extraordinario de derivación y asistencia para los afectados que continúan pernoctando en la calle.