El presidente Donald Trump ha nombrado a Stephen Miller como nuevo jefe de Gabinete, un movimiento que llega tras la derrota del Partido Republicano en las recientes elecciones y que, según analistas y activistas, envía un mensaje claro sobre su política de inmigración. Miller tomará posesión del cargo el próximo lunes 9 de noviembre, reemplazando a Susie Wiles, quien pasará a formar parte de la operación política de Trump.
El nombramiento “redobla la apuesta por la mano dura” en materia de migración, según la activista María Bilbao del American Friends Service Committee de Florida. Bilbao señaló que muchas personas esperaban cambios en las políticas migratorias del gobierno tras los resultados electorales, pero el nombramiento de Miller, a quien calificó como “el arquitecto de la política de deportaciones masivas”, demuestra lo contrario. “Trump no acusó recibo, pareciera no entender lo que sucedió. Los votantes hablaron y Trump no quiere escuchar”, añadió.
Un Mensaje de “Testarudez”
Analistas coinciden en que el movimiento de Trump es un mensaje político. El catedrático de Ciencia Política Eduardo Gamarra, de la Universidad Internacional de Florida (FIU), destacó que el cambio “envía un mensaje clarísimo de que no va a dar marcha atrás en el tema migratorio”. Gamarra sentenció que “Demuestra que al presidente le importa muy poco lo que tiene que ver con migración por el hecho de que Miller representa la cara fea de la administración en términos migratorios”. Añadió que la decisión “manda un mensaje clarísimo” y que “quizá el individuo que tiene la peor imagen dentro de la Casa Blanca es él” (Stephen Miller).
El cambio en la estructura del gabinete
La salida de Susie Wiles marca un primer gran cambio en el gobierno de Trump tras las elecciones. Wiles, quien fue la principal artífice del regreso de Trump a la Casa Blanca, fue descrita por el presidente como “la dama de hielo”. Trump la elogió por haber realizado “un trabajo excepcional” y dijo que le “gusta quedarse atrás”. El presidente afirmó que el nombramiento de Miller responde a que “ha estado conmigo desde el principio. Entiende la situación, es muy hábil políticamente y es un muy buen hombre”.
El perfil de Stephen Miller
El nombramiento de Stephen Miller es visto como un refuerzo de la política de “mano dura” de la administración, especialmente en lo referido a inmigración. Los analistas destacan que Miller es uno de los artífices de dichas políticas. La activista María Bilbao, quien conoce el perfil y trayectoria de Miller, afirmó que el nombramiento de Trump con él es una lectura clara sobre su postura migratoria. “Yo trabajo a diario y te puedo asegurar que no paro de recibir llamadas denunciando detenciones injustas, de gente trabajadora y sin récord criminal. Es terrorífico”, concluyó.