Saskia Reeves-Priestley, una profesora de educación especial de 23 años que jugaba fútbol cuatro veces por semana, se desmayó repentinamente en su trabajo. Me sentía muy mareada, con muchas náuseas, tenía palpitaciones y mucho calor
, recuerda. Los análisis de sangre posteriores revelaron que su nivel de vitamina D era prácticamente nulo
. A pesar de su activa vida y su práctica deportiva, Saskia no mostraba síntomas previos que alertaran sobre su deficiencia.
En el Reino Unido, la deficiencia de vitamina D se está extendiendo entre ciertos segmentos de la población, particularmente en el grupo de niñas y mujeres jóvenes. Según las cifras de la Encuesta Nacional de Dieta y Nutrición, el año pasado aproximadamente un 24% de los adolescentes con edades comprendidas entre 11 y 18 años recibieron este diagnóstico.
Un “déficit de por vida” en las mujeres
La deficiencia de vitamina D es conocida como la enfermedad silenciosa
, advierte la doctora Suma Uday, una endocrinóloga pediátrica. En adultos, provoca un debilitamiento óseo llamado osteomalacia. Básicamente, va erosionando los huesos silenciosamente, dejándolos blandos y propensos a fracturarse
, añade la médica.
La doctora Uday se une a otros médicos y académicos que formaron el grupo ACT NOW Vitamin D, que pide elevar el umbral para clasificar una deficiencia. Esto permitiría detectar a más personas y tratar la deficiencia antes, afirma. Uday advierte de un déficit de por vida
en las mujeres, que impacta en la adolescencia y luego en la vida adulta. Si no se corrige desde el principio
, afirma, esto va a afectar a varias generaciones
. Países como Canadá y Suecia cuentan con políticas obligatorias al respecto.
Sintomas Difíciles de Detectar
Saskia Reeves-Priestley, de 23 años, se encontraba trabajando cuando se desplomó repentinamente. No podía ver bien lo que tenía delante
, dice. Aparte del cansancio, no tenía ningún otro síntoma
. Soy una estudiante de 21 años.
Trabajo y estudio, y siempre estoy cansada
. Tras tomar los suplementos, Amaka se siente mucho mejor, pero está ansiosa: Fue aterrador y no quiero volver a pasar por eso
. Los síntomas de la deficiencia pueden incluir dolor de huesos, especialmente en la zona baja de la espalda, según explica el cirujano de columna José Francisco Lizón. También se han vinculado problemas digestivos como el estreñimiento, la diarrea o las náuseas, y cambios en el estado de ánimo con la falta de vitamina D.

Exposición Solar no es una Solución
Un ensayo clínico realizado en adultos jóvenes con déficit de vitamina D demostró que exponerse más al sol para intentar corregir el déficit agrega un riesgo que debe evitarse. La vitamina D ayuda al organismo a absorber calcio y es vital para la salud de los huesos y del sistema inmunitario. Para mantener concentraciones adecuadas, se puede recurrir a alimentos como el pescado. Una porción de 100 g de tofu fortificado proporciona casi el 12 % de la necesidad diaria de vitamina D.