La selección de Argentina enfrenta este martes a Benín en el Monumental de Buenos Aires, en el que marca el último partido de Lionel Messi con la Albiceleste. En la previa de este esperado duelo, una grave denuncia sacudió al combinado trasandino cuando el conjunto africano acusó serios problemas logísticos y de hospedaje en la capital argentina, según informó el medio Mega Sports Media.
La delegación beninesa debió afrontar un viaje con escalas de 25 horas, una situación que provocó la descompensación de un integrante del cuerpo técnico y el retraso en el arribo de tres futbolistas que aún no logran integrarse a la concentración. A esto se sumaron los inconvenientes sufridos al llegar al país, donde el seleccionado denunció que el hotel no contaba con agua caliente en uno de sus pisos, que el gimnasio no estaba debidamente equipado y que los jugadores tuvieron que entrenarse sobre una superficie sintética.
Problemas de hospedaje y entrenamiento
Los reclamos iniciales señalaban que el gimnasio del hotel solo contaba con dos bicicletas estáticas y dos cintas de correr, mientras que el sauna se encontraba fuera de servicio. El duelo amistoso está precedido también por las dificultades que Burkina Faso enfrentó durante su llegada al país trasandino.
Mejoras y detalles del partido
Tras los reclamos realizados ante la Asociación Fútbol Argentino (AFA), Benín recibió mejoras en sus condiciones de estadía. Tras los ajustes iniciales propios de un viaje largo, todo se solucionó. El agua caliente funciona perfectamente en la cuarta planta del hotel, ha llegado todo el equipo necesario para la preparación de los alimentos y la logística está en pleno funcionamiento
, señaló el citado medio. El partido de despedida de Lionel Messi se disputará este martes desde las 20:00 horas en el estadio Monumental de Buenos Aires.