Microsoft ha presentado su procesador de inteligencia artificial de tercera generación, el Azure Maia 300, diseñado para escalar su propia infraestructura de inteligencia artificial y reducir su dependencia de fabricantes externos de chips como NVIDIA y AMD.
El nuevo procesador se unirá a los modelos anteriores de la familia para formar parte de despliegues de varios gigavatios a partir de 2027. Según la compañía tecnológica, el nuevo dispositivo ofrece un rendimiento superior y una mayor eficiencia en el consumo energético frente a otras alternativas del mercado.
Características técnicas y eficiencia del procesador
El chip Maia 300 proporciona un 40% más de tokens por megavatio en comparación con los sistemas líderes basados en GPU, además de alcanzar un rendimiento siete veces superior al del modelo anterior, el Maia 200, a escala de rack gracias a su configuración completa de 96 aceleradores.
El sistema está construido sobre el nodo de proceso N2P de TSMC e integra ocho pilas HBM4 que proporcionan una velocidad de transferencia de datos de hasta 18 TB/s de ancho de banda pico de memoria dentro de un TDP de 950 vatios.

Estrategia de infraestructura y despliegue
La introducción de este chip forma parte de los planes de Microsoft para consolidar su ecosistema como el principal sistema de inferencia para sus productos y servicios. La compañía ha señalado que el procesador está optimizado para hacer frente a nuevas cargas de trabajo exigentes, como el razonamiento de contexto largo, las experiencias conversacionales sensibles a la latencia y las tareas agénticas de varios pasos.